| Caricatura realizada por un alumno |
Esta entrevista fue realizada por mí a un escritor minuano, muy joven pero con mucho talento y un brillante futuro por delante, él es Leonardo de León.
Leonardo nació en Minas en 1983, y es profesor de lengua y literatura. Colaborador de varias publicaciones, estudió también cine y en 2007 obtuvo una mención en el Concurso Nacional de Cuentos Paco Espínola, además de varios premios más.
Conozcan su opinión como escritor sobre su obra y la lectura.
Leonardo nació en Minas en 1983, y es profesor de lengua y literatura. Colaborador de varias publicaciones, estudió también cine y en 2007 obtuvo una mención en el Concurso Nacional de Cuentos Paco Espínola, además de varios premios más.
Conozcan su opinión como escritor sobre su obra y la lectura.
1- ¿Cómo resumirías tu carrera como escritor en pocas palabras?
Empecé a escribir en la adolescencia sin ninguna pretensión más que la de volcar experiencias personales, a modo de descarga. Llevé un diario íntimo en la computadora por más de dos años, hasta que un día de tormenta explotó un rayo cerca de casa y me quemó el disco duro. Toda esa catarsis respecto a los primeros desencantos con los amores y el mundo en general se perdió para siempre. Daría lo que fuera por recuperarlo. Después de terminar el profesorado empecé a escribir en una revista literaria y me atreví a elaborar algunos cuentos surrealistas. Uno resultó premiado en un concurso de narrativa en Durazno, y ese mínimo gesto me impulsó a seguir. Años después obtuve una Mención de Honor en el concurso Paco Espínola de cuentos y mi relato se publicó en un volumen colectivo. Me mantuve relativamente quieto por una temporada con la tentativa de preparar un volumen entero de relatos: “No vi la luna”. En el 2010 lo envié al concurso Nacional de narrativa de Banda Oriental y conseguí el primer premio. El libro se publicó ese mismo año. En el 2011 recibí el Primer Premio de Poesía Pablo Neruda para jóvenes poetas, lo que me animó a publicar “Confirmación del aliento”, mi segundo libro y primer poemario.
2-¿Qué objetivo persigues cuando publicas una obra?
Está claro que en todo gesto de publicación hay algo de vanidad. Si uno decide abrir la puerta y dar a conocer su obra es porque se considera capaz de convertir, o al menos modificar en algún sentido, la vida del lector. De otro modo, la obra permanecería oculta para siempre. Tal fue (casi) el caso de Kafka, un autor inseguro e introvertido que antes de morir encargó a su mejor amigo la quema de los manuscritos de sus novelas.
De cualquier modo, sería triste reducir el deseo de publicar a un simple acto de vana gloria. Si fuera así, uno publicaría cualquier cosa con tal de ver su nombre en letras de molde. A veces ocurre, claro, pero me consta que en mi caso no es así. Bien o mal, mis libros editados son el producto de un trabajo autocrítico muy fuerte, y siempre he querido eludir el ciego conformismo de aquellos que se creen capaces de desentrañar el mundo de un solo tiro, y que básicamente escriben sin leer, convencidos de estar inventando algo nuevo o extraordinario.
Es decir que, al menos para mí, se hace necesaria una dosis de vanidad en el escritor, una vanidad bien entendida, profunda y no obtusa, que bien puede llegar al extremo de querer superar a los maestros, pero que requiere una cautela, un algo de modestia para no caer en el hechizo de ver el trabajo concluido al menor esfuerzo.
Entonces, en definitiva, yo publico para dar cuenta de ese atrevimiento, y solo cuando estoy seguro de haber dado todo de mí. Cada libro marca la huella necesaria para dar el paso siguiente, y en el fondo de esa huella está la esperanza de hallar algo importante y (por qué no) único.
Se podría preguntar: ¿y por qué no hacer de ese viaje una experiencia privada? Simple: porque sería un desperdicio, porque no se trata de un viaje enteramente personal. El libro no es más que un pretexto para que todos los lectores den un paso junto al autor, tal vez un paso hacia ninguna parte. Lo que importa es mantenerse en marcha. Y si el escritor concluye su vida sin siquiera haber oteado su meta en el horizonte, al menos habrá hecho andar a los demás, y morirá tranquilo sabiendo que los otros siguen andando.
3-¿Qué nuevos proyectos tienes en mente?
He aprendido a no contarlos.
4-¿Te consideras un gran lector?
Depende lo que se entienda por “gran lector”. Puedo decir sin jactancia que leo todos los días, aunque sea un ratito antes de dormir. Lo hago por hábito y por diversión, aunque siempre leo en plan de estudio. Es decir: me entretengo leyendo y aprendiendo, anotando cosas al margen del libro, subrayando algunos pasajes, releyéndolos, conectando ideas de un libro con otro que visité meses atrás. Lo hago con placer, sin esfuerzo de ninguna clase. Cuanto más difícil es un libro, más me gusta.
5-¿Qué género literario prefieres a la hora de leer un libro?
Tengo temporadas. Hace un par de años, por ejemplo, leía únicamente novelas. Después, tuve una larga temporada en la que leía poesía, compulsivamente. Hoy en día no leo casi nada que no sea psicología y filosofía. Ya ves...
6-¿Qué debe tener un libro para recomendarlo como una buena lectura? ¿Cuál me recomendarías?
Son cuestiones muy personales. Yo creo que un buen libro es aquel que activa en el lector un entusiasmo cercano a la euforia, y ese estado se logra a través de una completa identificación, es decir, cuando las cualidades propias del lector (sus sueños, deseos, hábitos, ideas, etc.) se conjugan con las cualidades específicas del libro (argumento, personajes, estilo, estructura, etc). El milagro ocurre cuando uno está leyendo y se dice: “Fa, este tipo escribió este libro para mí”.
7-¿Qué consejo le darías a quien desea escribir, pero por algún motivo no se atreve?
Mmm... No soy quién para dar consejos. Le aconsejaría que leyera mucho, eso sí, y que no hay razón para temer. Escribir no es fácil, admitámoslo, pero tampoco es nada del otro mundo. Más vale fracasar escribiendo que fracasar en el amor, por ejemplo, o fracasar como hijo, como padre, como amigo.
8-¿Qué mensaje sobre la importancia de la lectura le quieres dejar a todos los jóvenes como yo que lean este blog?
Les puedo decir, simplemente, que en los momentos más duros, aunque no lo crean, la literatura me salvó la vida. No viene mal tenerla a favor.
| Biblioteca personal de Leonardo |
Estoy totalmente de acuerdo en que cuando leemos viajamos junto al escritor, así como también muchas veces nos sentimos identificados y comprendidos con los personajes y la historia que se cuenta.
Gracias Leonardo por tu tiempo, ha sido un placer poder compartir contigo mi interés por la lectura.
Gracias Mayra por compartir la entrevista.
ResponderEliminarLeo es un ser luminoso, al que espero conocer más...
Un abrazo, Amalia.
"Más vale fracasar escribiendo que fracasar en el amor, por ejemplo, o fracasar como hijo, como padre, como amigo." He allí un gran ejemplo de cómo la literatura y vida son completamente intercambiables. Un fuerte abrazo desde Bs. As., Juan.
ResponderEliminarMuchas gracias por sus comentarios, comparto su opinión.
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