viernes, 13 de julio de 2012

Unas Vacaciones de Terror

Hola amigos les cuento que además de leer me encanta escribir, ahora estoy comenzando a escribir una novela y la voy a ir compartiendo con ustedes paso a paso, desde ya escucho sus comentarios y sugerencias.

 Les dejo el primer capítulo de la novela titulada "Unas vacaciones de terror".



Eran vacaciones de invierno, y mi primo Cristian me envió una invitación para ir a quedarme en una casona de tres pisos que pertenecía a su padre. En la invitación también decía que podía invitar a todos los amigos que quisiera, entonces decidí invitar a todos mis compañeros.
La casa estaba ubicada en el campo, muy lejos de la ciudad, tan lejos que nos tomó unas 8 horas llegar.
Una vez allí, formamos grupos, ya que las habitaciones estaban compuestas por dos grandes placares, dos ventanas, dos camas cuchetas y una puerta de madera de roble que comunicaba con la habitación contigua.
Mi grupo estaba integrado por Lía Inzaurralde, un muchacha inteligente y enamoradiza, Emelina Muñoz, una muchacha de baja estatura, de pelo castaño, Sofía Ferrada, una muchacha deportista y rubia, y por último yo, una “traga” según todos, pero a mi no me importaba demasiado como para molestarme lo que pensaran de mí, mis padres me habían enseñado a ser verdaderamente quien soy, no a cambiar mi personalidad para agradar a otras personas, yo pensaba así, si les agrado bien y sino también. Ellas me habían nombrado su “líder”, ya que creían que era la más correcta para encabezar el grupo, pero yo no estaba de acuerdo con ser la líder porque… era un poco desordenada y olvidadiza, a veces se me olvidaban esas “cualidades” que tengo, pero mi madre no perdía oportunidad para recordármelo, pero bueno, que le voy a hacer, ella es mi madre y se supone que me lo dice por mi propio bien.
Pero, volveré a la historia.
Ojala nunca hubiéramos ido, pero sino no habría historia que contar.
Lo cierto es que un día frío y ventoso, de tan aburridos que nos encontrábamos, decidimos explorar la casa, en busca de diversión y distracción, ya que, debo reconocerlo, estar en esa casona, sin señal en nuestros celulares, sin ningún medio de comunicación con la civilización, era un poco aterradora y entonces Axel decidió recorrer la casa, y que nos separáramos en dos grupos; uno de niñas y otro de varones, la líder en el grupo de las niñas era Luana y el del grupo de los varones era Ismael.
Eran las 10:30 de la mañana cuando por fin nuestra expedición comenzó.
Cristian nos había dejado unas copias de llaves antes de irse, dejándonos solos en esa casona, diciéndome que la mayoría de las habitaciones estarían cerradas bajo llave. Yo no sabía por qué pero estaba algo inquieta.

1 comentario:

  1. Muy buena, me va gustando por ahora lo voy a seguir leyendo jajaja. :)
    Besos Luli.M

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